La ganadería extensiva de cabras y ovejas es rentable y ayuda a prevenir los incendios forestales.

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Un estudio llevado a cabo en Asturias concluye que la cría de cabras y ovejas en régimen extensivo es rentable y sostenible, además de ayudar a controla el crecimiento del matorral y prevenir de esta forma los incendios forestales.

 

La cría de cabras y ovejas en Asturias puede ser al mismo tiempo rentable y sostenible, según un estudio realizado por el SERIDA que muestra cómo el ganado caprino y ovino que pasta en zonas de matorral ayuda a evitar los incendios forestales.El Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (SERIDA) del Principado cuenta, desde el año 1991, con una finca en el municipio de Illano de 200 hectáreas en las que ha experimentado, en condiciones reales, con matorrales de brezal-tojal y rebaños de ganado. Con este estudio, realizado por Urcesino García, Antonio Martínez, Rafael Celaya y Koldo Osoro (actual director gerente del SERIDA), se trataba de demostrar que es posible desarrollar sistemas ganaderos rentables y sostenibles aprovechando y poniendo en valor grandes extensiones infrautilizadas de la Cornisa Cantábrica, como son las que ocupan esta clase de matorrales. Una quinta parte del territorio asturiano, unas 225.000 hectáreas, están pobladas por matorral de brezo y tojo.Cuando estas zonas están desatendidas y el ganado no pasta en ellas pueden llegar a acumular unas 20 toneladas de matojos secos por hectárea en cuatro años, con el riesgo que esto supone en épocas de calor e incendios forestales y los graves daños ambientales y pérdidas económicas que pueden acarrear.Gracias a las investigaciones realizadas se ha podido comprobar que si en esos mismos terrenos pasta la cabaña ganadera de forma habitual la producción animal es más rentable y se incrementa la biodiversidad y la riqueza natural de la zona.

 

Ventajas e inconvenientes. 

De cara a la producción ganadera, la eficiencia es mayor si se utilizan rebaños mixtos formados por ganado caprino y ovino. En cambio el vacuno origina costes de alimentación mayores ya que las vacas tienden a perder peso en función de la estación del año por lo que aumenta la demanda de alimentos externos o conservados.En cualquier caso, las principales amenazas de este aprovechamiento con cabras y ovejas son los depredadores y los grandes herbívoros, cuya ingesta de matorral es mayor que la de los pequeños rumiantes y el aprovechamiento es más escaso.Para demostrar esto, los investigadores se centraron en cuatro aspectos principales: la calidad nutritiva del matorral y su potencial para la producción ganadera; el establecimiento de pastos mejorados en el brezal-tojal como requisito necesario para lograr la rentabilidad y sostenibilidad de los sistemas de producción; el estudio de la vegetación y la biodiversidad, y el análisis económico de costes de producción y rentabilidad.

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