La UE amenaza la supervivencia de los pastores y la ganadería extensiva en España

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Como si se tratara de un villancico navideño (sin ninguna gracia), los responsables políticos y técnicos de la Unión Europea (UE), se han acordado (para mal) de los pastores y han impuesto un nuevo Coeficiente de Admisibilidad de Pastos (CAP) que excluye bosques, zonas leñosas y territorios de alta montaña, en los que tradicionalmente pasta el ganado, de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC). Pastores, técnicos y ecologistas, reunidos en Madrid por iniciativa de la Fundación Entretantos y de otras cinco plataformas y entidades, han denunciado los graves perjuicios de esta exclusión que, entre otras cosas, va acelerar la despoblación definitiva de pueblos y aldeas de montaña.

Guy Beaufoy, del Foro Europeo para la Conservación de la Naturaleza, no tiene duda de que “los pastores son los principales agentes de la preservación del medio ambiente. La ganadería extensiva –dice− no solo es una fuente de riqueza, empleo y salud, sino también una actividad de vital importancia para la preservación del hábitat y la diversidad de la flora y la fauna en España”.Jordi Bellapart, técnico de la Diputación de Barcelona, demuestra con datos cómo desde que se puso en marcha el sistema de apoyo al pastoreo en el entorno de Monserrat han disminuido los incendios que periódicamente arrasaban la zona sin que las trochas resultaran efectivas.

La evidencia no necesita glosa, pero vale preguntar ¿por qué la UE ha decidido excluir los pastos leñosos (bosques, matorrales y áreas montañosas) de las ayudas de la PAC? ¿Acaso las cabras, vacas, ovejas y otras especies de la ganadería extensiva como los caballos sólo pueden pastar en prados y valles con una extensión mínima de 10 hectáreas, según el nuevo criterio del CAP? Desde Lara Barros, del Sindicato Labrego Galego, hasta Concha Salguero, de la Asociación Trashumancia, pasando por los jóvenes agricultores de ASAJA o Remedios Castro, de la Red Española de Queserías de Campo y Artesanas, consideran que el nuevo coeficiente es una injusticia y un ataque directo a los más débiles, los pequeños ganaderos y pastores de las tierras más marginales.

“Podríamos decir irónicamente que el nuevo coeficiente de admisibilidad de pastos es la gran contribución de la UE a la Cumbre del Clima en París”, dice un representante de la Red de Pastores. Uno de los impulsores del proyecto ganadero en la zona de Monserrat, Ferran Pauné, asegura que el pastoreo es social, ecológica y económicamente más rentable que los medios técnicos y los sistemas de vigilancia para prevenir y combatir los incendios en los sotobosques de seguridad entre las numerosas urbanizaciones de este territorio muy poblado. Se trata de que además sea sostenible y rentable para los pequeños ganaderos, añade.

Desde luego, la exclusión del CAP de amplias zonas tradicionales de pastos de montaña deja fuera de juego a los pequeños ganaderos de cientos de municipios españoles y perjudica gravemente a los ayuntamientos y juntas municipales, según explica la alcaldesa de Murias de Paredes (León), María del Carmen Mallo. Cita algunos ejemplos: “En Villanueva de Omaña el nuevo coeficiente elimina el 81% de los pastos, en la Senra nos quitan el 88%. Esto supone que nos borran del mapa y que no tendremos derecho a Pago Base de la PAC, con el consiguiente quebranto económico de las explotaciones ganaderas, en primer lugar, y de las juntas vecinales titulares de estos pastos, en segundo lugar”.

Leer noticia completa: http://www.cuartopoder.es/laespumadeldia/2015/12/01/la-ue-amenaza-la-supervivencia-de-los-pastores-y-la-ganaderia-extensiva-en-espana/17615

 

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